Reporte Macro Mensual – Junio 2026

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Resumen Ejecutivo

 

  • El frente fiscal continuó mostrando solidez en abril, con superávit primario acumulado de 0,6% del PBI y superávit financiero de 0,2% del PBI en los primeros cuatro meses del año. La crítica por el aumento de la deuda flotante en marzo se habría moderado en abril, dado que ésta volvió a caer y se mantiene en niveles significativamente menores a los observados durante gestiones anteriores. La recaudación siguió débil en mayo, aunque el fuerte desempeño de Ganancias permitió compensar parcialmente la caída de los tributos vinculados a la actividad y al comercio exterior. El tesoro ya cuenta casi con el 75% de los dólares que pagará a privados ante el próximo cupón de globales y bonares.
  • En abril la deuda bruta volvió a incrementarse hasta USD 494,1 B, explicada principalmente por la revalorización de la deuda en moneda local, en un contexto de estabilidad del tipo de cambio oficial y el CER corriendo en base a inflación previa más elevada. Así, el ratio Deuda/PBI trepó a 75,9%. Hacia adelante, los vencimientos en moneda extranjera de 2026 lucen manejables, especialmente considerando los depósitos en dólares del Tesoro y la posibilidad de emitir deuda con avales del Banco Mundial y el BID. En pesos, la dinámica también se mantiene ordenada, con buena demanda por instrumentos locales y extensión de plazos en las licitaciones.
  • El sector externo volvió a mostrar una dinámica muy favorable en abril, con un nuevo récord nominal de superávit comercial, impulsado por exportaciones también récord y una caída marginal de las importaciones. La balanza energética volvió a destacarse, alcanzando un nuevo máximo mensual y acumulando un superávit de casi USD 8,9 B en los últimos 12 meses. La cuenta corriente cambiaria retornó al superávit, favorecida por el fuerte saldo de bienes, mientras que la cuenta financiera también fue positiva. La Formación de Activos Externos continuó en niveles elevados.
  • En mayo, los datos monetarios y cambiarios fueron positivos en términos generales, con el BCRA comprando divisas, reservas netas en mejora y una recuperación parcial del M2 privado transaccional real tras seis meses de caída. El BCRA mantuvo un sesgo contractivo, esterilizando toda emisión asociada a la compra de divisas. Mientras, el FMI aprobó la segunda revisión del programa y efectuó un desembolso por algo más de USD 1 B.
  • El sistema financiero volvió a mostrar señales mixtas en mayo. En pesos, los créditos al sector privado se contrajeron por quinto mes consecutivo en términos reales, probablemente afectados por spreads todavía elevados entre tasas pasivas y activas, mientras que los depósitos lograron interrumpir una racha negativa de cuatro meses. En dólares, la dinámica siguió siendo expansiva: los préstamos al sector privado marcaron nuevos máximos y ya acumulan una suba del 26% en 2026, ayudando a explicar la mitad de las compras de divisas del BCRA. La contracara sigue siendo la morosidad, que continuó subiendo tanto en familias como en empresas.
  • La actividad económica mostró una fuerte recuperación en marzo luego del mal dato de febrero: el EMAE creció 3,5% mensual desestacionalizado y marcó un nuevo máximo histórico. De todos modos, la mejora sigue siendo heterogénea, con mayor dinamismo en agro, energía, minería y servicios financieros, mientras que industria, comercio y construcción no muestran una recuperación consolidada. Los datos sectoriales de abril volvieron a introducir cautela, con retrocesos en industria y construcción luego del rebote previo. En el mercado laboral, la mejora de la actividad aún no se traduce con claridad en empleo asalariado privado formal con salarios que todavía no ganan terreno en términos reales.
  • En materia de expectativas, la inflación nacional de mayo fue 2,1% y desaceleró 50 pbs frente al 2,6% de abril, con la núcleo bajando a 1,9%. El dato quedó 20 pbs por debajo de lo esperado por el REM y el Top 10, ambos en 2,3%, aunque los estacionales sorprendieron al alza al subir 3,5% en un mes donde normalmente suelen aportar a la baja. La desaceleración estuvo ayudada por un menor impacto de combustibles, reflejado en Transporte, que avanzó 2,0% vs. 4,4% en abril. Para todo 2026, las expectativas se mantienen en torno al 30%, mientras que en el frente cambiario el REM volvió a corregir a la baja el tipo de cambio esperado para diciembre. Las tasas proyectadas permanecieron relativamente estables y la confianza en el Gobierno volvió a caer en mayo, aunque a un ritmo mucho menor que en abril.
  • Mayo fue un gran mes para los activos argentinos. El Merval avanzó 12,8% en USD, liderado por bancos, en un contexto donde los balances del 1Q26 alcanzaron para sostener el apetito por riesgo local, aun cuando el crédito en términos reales todavía no tracciona. En renta fija, el desempeño también fue favorable y más balanceado entre curvas: CER, dollar-linked, tasa fija y soberanos hard dollar cerraron en terreno positivo, acompañados por una nueva compresión del riesgo país hasta 493 pbs. En el plano internacional, mayo también fue constructivo para equity global y emergente, aunque el conflicto entre EE.UU./Israel e Irán siguió condicionando el precio de la energía y agregando incertidumbre política de cara a las elecciones legislativas en Estados Unidos.

 

Situación Fiscal

 

 

El superávit primario base caja en abril fue ARS 632.844 mln que, tras el pago de intereses por ARS 364.741 mln, el resultado financiero permaneció superavitario (ARS 268.103 mln). El acumulado en los primeros cuatro meses del año totaliza 0,6% del PBI de superávit primario, y 0,2% del PBI de superávit financiero. La principal crítica al superávit del mes de marzo fue que se había incrementado la deuda flotante en ARS 1,3 billones. Se habría subsanado en abril dado que ésta cayó ARS -1,1 billones, con el Tesoro exhibiendo superávit igualmente. Vale agregar, durante la gestión A. Fernández, la deuda flotante, en moneda constante de abr-26, promedió los ARS 8,5 billones que contrasta significativamente con el promedio de ARS 3,6 billones durante la gestión Milei (en abril fue ARS 2,4 billones).

En abril, continuaron débiles los ingresos totales del fisco que cayeron -2,3% real i.a., vs. el gasto primario que pasó a terreno positivo (subió 1,4% real i.a.). Entre los rubros que exhiben peor desempeño, las transferencias a universidades y a provincias muestran retrocesos interanuales en torno a -50% real. Por su parte, los subsidios económicos subieron +87,2% real i.a.

Por otro lado, a inicios de junio se conoció la recaudación de mayo: mostraron caídas marginales en la comparación real interanual (-0,2%). Exhibieron un peor comportamiento los tributos vinculados a la actividad: créditos y débitos cayeron -5,5% real i.a., mientras que el IVA impositivo, -4,9%. Por su parte, los vinculados al comercio exterior continuaron en terreno negativo: Derechos de Exportación (DEX) -39,9% real i.a., IVA DGA -20,4% real i.a. El gran desempeño de Ganancias permitió que el agregado permaneciera casi constante: la recaudación de dicho impuesto subió +23,5% real i.a. y representó el 37,3% de la recaudación total del mes

Por último, las colocaciones de Bonares y los rollovers superiores al 100% en las licitaciones del Tesoro Nacional más la distribución de utilidades del BCRA, parcialmente compensadas por cancelaciones de Letras Intransferibles y compras de divisas del Tesoro en el MLC, contribuyeron a que los depósitos del Tesoro en el BCRA crecieran AR$ ~6,9 billones hasta los ARS ~17,1 billones. A fin de mayo entonces, los depósitos en pesos totalizaron ARS 12,8 billones (+53% m/m), mientras que los depósitos en USD finalizaron en 3.058 mln USD (vs. 1.365 mln a fines de abril). Así, al tesoro le restan obtener aproximadamente USD 1.200 mln para el pago del cupón de Bonares y Globales del canje  realizado 2020 que tiene fecha 9 de julio.

 

Deuda

 

 

En abril, la deuda bruta de la Administración Central se incrementó por séptimo mes consecutivo, esta vez en USD 12,8 B y alcanzó los USD 494,1 B. Analizando la composición de la deuda, se observa una nueva caída en la ponderación de la deuda en dólares estadounidenses de -80bps a 39,9% y en la de Derechos Especiales de Giro (DEGs) por -20bps a 11,6%, a pesar de que se incrementaron USD 1 B y USD 0,65 B respectivamente. El mayor incremento pasó por el crecimiento de la deuda ajustable por CER (USD +9,1 B) cuya ponderación se incrementó +120 pbs hasta 26,5%. Finalmente, la deuda en pesos no ajustable se expandió USD +1,9 B aunque redujo su participación en -20 pbs a 20,7%. En este mes habrían contribuido los rollovers superiores al 100% del Tesoro Nacional en sus licitaciones y principalmente a la revalorización de las deudas en moneda local  dada la estabilidad con la que operó el FX oficial durante el abril. Así, el ratio deuda PBI se incrementó en +190 pbs hasta representar el 75,9%. Es probable que este guarismo sea sensiblemente inferior dado que el PIB medido en dólares del 1Q26 debe haber crecido significativamente, aunque no tendremos el dato hasta junio.

Las obligaciones en moneda extranjera para lo que resta de 2026 ascienden a USD 9,8 B, tras haber pagado a Organismos Internacionales (OO.II.) un total de USD 1,19 B (incluyendo USD 0,76 mln al FMI) y USD 1 B a los tenedores del Bopreal 2026 (éste se pagó el 2 de junio) durante mayo. De ese total, USD 4,4 B es el cupón restante de 2026 de Bonares y globales a pagar en la primera mitad de julio. El Tesoro ya cuenta con USD 3 B en depósitos en dólares en el BCRA, con lo que es probable que el MECON no tenga la necesitad de emitir deuda en NY aunque tienen abierta la posibilidad dados los avales obtenidos del BM y del BID. El monto restante está asociado a pagos al FMI (USD 3,4 B, aunque quedan pendientes desembolsos por USD 2,4 B de la segunda, tercera y cuarta revisión), pagos a OOII (USD 2,9 B) y BOPREALes (USD 0,3 B). Respecto de avances en el acceso a mercados internacionales de deuda, se espera que para el 16 y 17 de junio tanto el BM como el BID traten en sus respectivos directorios los avales extendidos a nuestro país por USD 2 B y USD 0,5 B respectivamente. El 10-jun, S&P recalificó la deuda soberana de CCC+ a B-. Previamente había hecho lo propio Fitch, y restaría Moody’s.

En cuanto a los vencimientos en pesos  en el corto plazo, dadas las elevadas tenencias de depósitos del Tesoro tanto en el BCRA como en bancos comerciales más la liquidez que todavía existe en la plaza REPO, no lucen excesivos. Sí es cierto que hacia fin de mes habrían tenido que afrontar la carga más pesada (ARS ~23 billones) habiendo en lo que va de 2026 aunque para tal fin se ha adelantado en la primera licitación de junio dando la posibilidad de canjear casi un 60% de los vencimientos (ARS ~13 billones) ofreciendo a cambio duales CERTAM. Adhirió el 23,6%, con lo cuál los vtos. de fin de mes rondarán los ARS 20 billones.

Repasando las licitaciones mayo, el Tesoro adjudicó títulos por un equivalente en cash de ARS 23,28 billones, un 29% superiores a los ARS 18,03 billones de abril. Además, el plazo medio se extendió a 454 días desde los 398 de abril.

 

Situación Externa

 

 

En abril se alcanzó un nuevo récord histórico nominal de superávit en la balanza comercial : USD 2.710 mln. El récord no se agota ahí sino que también hicieron lo propio las exportaciones al alcanzar los USD 8.914 mln (+33,6% interanual impulsadas por un alza del +20,6% en las cantidades y de +10,8% en los precios). Por su parte, las importaciones retrocedieron -4% interanualmente, fueron de USD 6.204 mln (las cantidades disminuyeron -7,7% y fueron parcialmente compensadas por los precios que aumentaron +4,1%).

La balanza energética volvió a romper récords en abril: el superávit del mes fue USD 1.402 mln. Esto se explica por una suba de USD +319 mln m/m en las exportaciones mientras que se mantuvieron relativamente estables las importaciones en USD 152 mln. En los últimos 12 meses el superávit energético asciende a USD 8.882 mln (USD +829 mln m/m).

La Cuenta Corriente Cambiaria, si bien esperable por estacionalidad, volvió al superávit en abril y alcanzó los USD 1.333 mln. Representa una mejora notable vs. abr-25 dado que había arrojado un déficit de USD 459 mln. El saldo en la cuenta de bienes fue positivo por USD 2.946 mln y fue parcialmente compensado por déficits en ingresos primarios (USD -949 mln) y en la cuenta de servicios (USD -674 mln).

También fue superavitaria, en abril, la Cuenta Financiera, en USD 1.048 mln. La principal razón fue la obtención de financiamiento neto de privados por USD 2.135 mln y una Inversión Extranjera Directa (IED) de USD 145 mln, que  fueron parcialmente compensadas por Formación de Activos Externos (FAE) el sector privado no financiero por USD -2.363 mln y pagos a OO.II. por USD -650 mln.

En abril, la Formación de Activos Externos (FAE) del Sector Privado No Financiero fue de USD 2.363 mln, unos USD 581 mln superior a la de marzo. La FAE de los últimos 12 meses marcó un nuevo máximo tras alcanzar los USD 39.856 mln (USD +343 mln m/m). Todo indica que debiera tender a disminuir en los próximos meses dado que el año pasado estaba muy presente la dolarización preelectoral. La FAE entre mayo y octubre de 2025 había promediado los USD 4.650 mln, el doble del ritmo actual. En cuanto a giro de utilidades al exterior, en abril hubo salidas netas de divisas por USD 379 mln y acumulan USD 1.694 mln en los últimos 12 meses (niveles que no se veían desde jul-18).

Por su parte, en términos de Inversión Extranjera Directa (IED), continua con ingresos netos y registró un saldo positivo de USD 145 mln en abril.  En los últimos 12 meses el saldo es positivo por USD 1.220 mln (USD +804 mln m/m; máximos desde sept-2020).

 

Política Monetaria y Cambiaria

 

 

Los datos de mayo fueron positivos en términos monetarios, aunque todavía muestran una recomposición parcial de la demanda de pesos. Según el Informe Monetario Mensual del BCRA, el M2 privado transaccional creció +2,4% real desestacionalizado, luego de seis meses consecutivos de caída, impulsado por depósitos a la vista y circulante. Sin embargo, los plazos fijos privados cayeron -0,5% real s.e., por lo que el M3 privado apenas avanzó +0,2% real s.e.  Esto se dio sin relajar el ancla monetaria: la Base Monetaria cayó -2,8% real s.e. en mayo y acumula una contracción de -8,6% en el año, aun cuando el BCRA compró USD 2.601 mln en el MLC durante el mes. La autoridad monetaria esterilizó parte de esa expansión vía operaciones de mercado abierto principalmente (venta de bonos dollar linked) y repos. Las Reservas Brutas cerraron mayo en USD 48.191 mln, y las Reservas Netas continuaron mejorando hasta USD 2.760 mln.

En la conferencia posterior al IPOM, el Presidente Bausili y el Vicepresidente Werning reforzaron que el BCRA seguirá priorizando la acumulación de reservas mientras observe sobreoferta en el mercado de cambios, aun si las compras superan los USD 10 B originalmente mencionados y aunque la demanda transaccional de dinero no haya aumentado en la magnitud esperada. Además, señalaron que parte de la remonetización podría estar comenzando por la demanda de instrumentos en pesos, hasta que las empresas que están invirtiendo efectivamente necesiten esos pesos para salarios, impuestos, materiales y capital de trabajo. Respecto del frente cambiario, el mensaje fue que la remoción de restricciones para personas jurídicas seguirá siendo gradual y condicionada a mejoras de eficiencia operativa en COMEX, más que a una liberalización acelerada del CEPO corporativo. También remarcaron que no prevén, en el corto plazo, eliminar la norma macroprudencial que impide a agentes sin generación de divisas tomar deuda en dólares.

Como dato relevante, el FMI publicó el Staff Report correspondiente al Artículo IV 2026 y la segunda revisión del EFF con Argentina. El organismo aprobó la revisión y habilitó un desembolso de aproximadamente USD 1.000 mln, aunque otorgó un waiver por el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas netas de dic-25 y modificó los objetivos cuantitativos hacia adelante.

En términos de política cambiaria, el Fondo avala la continuidad del esquema de bandas, pero enfatiza que el tipo de cambio debe seguir ganando flexibilidad. Sugirió que las ventas de divisas y las intervenciones en futuros/dollar-linked deben limitarse a episodios de volatilidad excesiva. Aunque también reconoció que cualquier flexibilización adicional de restricciones quedará condicionada a una mejora en la cobertura de reservas.

En materia monetaria, el FMI considera apropiado el sesgo actual, aunque advierte que el BCRA deberá estar preparado para endurecer las condiciones si la inflación o las expectativas dejan de converger. A su vez, plantea que el marco debería evolucionar gradualmente desde agregados monetarios hacia un esquema con mayor uso de la tasa de interés como instrumento, y eventualmente hacia metas de inflación como ancla nominal, a medida que avance la desinflación y se gane profundidad en el mercado monetario doméstico.

En reservas, el programa apunta a una meta de acumulación de NIR de al menos USD 8 B durante 2026, con posibilidad de superarla. Además, proyecta que las reservas brutas alcancen cerca del 85% de la métrica ARA (Assesing Reserve Adequacy: Evaluación de la Adecuación de Reservas) hacia 2029 (hacia el final del programa), y que el objetivo de 100% se alcance en el primer año posterior al programa.

 

Situación Bancaria

 

 

Por quinto mes consecutivo, los créditos en pesos al sector privado se contrajeron en términos reales: -0,5% m/m. Es probable que se deba a una oferta más bien retraída, con los bancos colocando en niveles elevados las tasas activas a familias como consecuencia de las escaladas que experimentaron en los Non Performing Loans (NPLs) durante el último año. Mientras, los depósitos en pesos del sector privado, finalmente rompieron una racha de cuatro meses de caída en términos reales para sumar 0,3% m/m.

Los depósitos en USD del sector privado cayeron en el margen, -0,1% m/m en mayo, y terminarn en los USD 38.851 mln (USD -32 mln). No caían desde agosto de 2025, en plena incertidumbre pre-electoral. No obstante, intrames marcaron un nuevo máximo histórico en los USD 39.196 millones alcanzados el 22-may. Por su parte, los préstamos en USD al sector privado continúan marcando nuevos récords y sumaron +1,8% m/m hasta los USD 22.540 mln (USD +403 mln). En lo que va de 2026 se expandieron USD 4.645 mln, y permite explicar en torno a la mitad de las compras de divisas del BCRA (en 2026, hasta el 29-may adquirió USD 9.756,41 mln).

Los créditos totales al sector privado, consolidando pesos y dólares y ajustando por datos de inflación y EMAE, se incrementaron  +5 pbs m/m y representaron el 11,5% del PBI en mayo. Esto se explica principalmente por el crecimiento que exhibió el EMAE en abril. En la desagregación por instrumento, el mejor desempeño pasó por “Documentos” y “Prendarios”, que sumaron +2% y +1,1% m/m en términos reales respectivamente. Mientras, el mayor retroceso lo mostraron los créditos personales, -1,4% m/m real.

En marzo continuó creciendo la morosidad de los créditos al Sector Privado: se ubica en 6,98%, +27 pbs m/m. Continúa empeorándose la situación de las Familias cuyos NPLs subieron +32 pbs m/m hasta 11,54%. En el caso de las empresas, los NPLs se encuentran unos 0,6 p.p. por encima de su media, en 3,13% y subieron +21 pbs m/m.

 

Economía Real

 

 

La actividad económica mostró en marzo una recuperación significativa luego del mal dato de febrero. El EMAE creció +5,5% interanual y +3,5% mensual desestacionalizado (nuevo máximo histórico), mientras que la tendencia-ciclo avanzó +0,4% m/m. De esta manera, el primer trimestre cerró con una suba acumulada cercana a +1,7% interanual, revirtiendo parcialmente la señal negativa que había dejado febrero. De todos modos, la mejora sigue siendo heterogénea: los sectores vinculados a agro, energía, minería y servicios financieros continúan mostrando mayor dinamismo, mientras que las ramas más ligadas a consumo, industria y empleo urbano formal mantienen una recuperación menos consolidada.

Los datos sectoriales de abril volvieron a introducir cautela. Luego del rebote de marzo, tanto la industria como la construcción retrocedieron: el IPI manufacturero cayó -2,8% interanual y -2,1% mensual desestacionalizado, acumulando una baja de -2,4% en el primer cuatrimestre. 12 de las 16 divisiones industriales mostraron caídas interanuales.

La construcción también perdió impulso en abril: el ISAC retrocedió -2,8% interanual y -4,0% mensual desestacionalizado, aunque todavía acumula una suba de +2,1% en el primer cuatrimestre. El dato deja una señal mixta: por un lado, la comparación anual aún se beneficia de una base baja y la tendencia-ciclo siguió creciendo +0,3% m/m. Por otro, la caída mensual muestra que el rebote de marzo no alcanzó para confirmar una recuperación sostenida del sector.

En materia laboral, el último dato disponible de SIPA corresponde a febrero y todavía no permite hablar de una recuperación clara del empleo asalariado formal privado. El total de trabajadores registrados se ubicó en 12,9 mln, con una suba mensual de +0,1%, mientras que los asalariados privados se mantuvieron prácticamente estables en 6,2 mln. En paralelo, la EIL de marzo mostró una variación de -0,1% mensual en el empleo de los principales aglomerados, lo que sugiere que la mejora de la actividad todavía no se trasladó de manera significativa al mercado laboral formal.

Los salarios muestran una recomposición heterogénea. En marzo, el índice de salarios aumentó +3,4% mensual y +36,4% interanual, aunque la mejora estuvo explicada principalmente por el sector público (+5,0% m/m) y el sector privado no registrado (+4,7% m/m), mientras que el sector privado registrado avanzó apenas +2,1% m/m. Dado que la inflación de marzo fue de 3,4%, el salario privado formal volvió a quedar rezagado en términos reales, limitando la capacidad de recuperación del consumo.

 

Expectativas

 

 

En mayo la inflación nacional fue 2,1%  y retrocedió 50 pbs con relación al 2,6% de abril. La núcleo, por su lado, se desaceleró a 1,9% (-40 pbs vs. abril).  A diferencia de lo que suele ocurrir durante los meses de mayo, los estacionales subieron 3,5% m/m, mientras que en abril habían permanecido estables (0% de variación). En cuanto a rubros sobre los que merecen mención: “Comunicación” fue el rubro que mayores subas de precio mostró, +3,4%, que a su vez fue unos -70 pbs inferior al 4,1% exhibido en abril. Destaca también,  gracias al buffer implementado por YPF en los precios de los combustibles, la variación mensual observada en “Transporte” de 2%, significativamente por debajo del 4,4% que avanzó en abril.

El REM de mayo la sobreestimó en 20 pbs: había sostenido la estimación de inflación para el mes en 2,3% m/m, mientras que el Top 10 también proyectó 2,3%. Para la inflación núcleo, el consenso la ubicaba en 2,2% m/m,    -10 pbs por debajo del REM anterior. Como referencia, el IPCBA de mayo marcó una suba de 2,1% m/m, con núcleo también en 2,1%, dato que luciría compatible con un IPC nacional en torno a 2,0%-2,1%. Las implícitas de mercado se mantienen algo por debajo del REM en el corto plazo. En las curvas de bonos en pesos, la inflación implícita se ubicaba, previo al dato, en torno a 1,9% mensual para el período mayo-agosto, siendo más optimista que el REM más bien en mayo y junio. Para todo 2026, la inflación implícita se ubica en torno a 30,1%, marginalmente por debajo del 30,5% esperado por el REM.

En materia cambiaria, el REM volvió a corregir a la baja sus expectativas de tipo de cambio nominal: la mediana proyectó un A3500 promedio de $1.422 para junio (-$15 vs. REM anterior), y $1.658 para diciembre, equivalente a una variación interanual esperada de 14,5%. En contraste, el techo de la banda cambiaria para fin de año se mantuvo en torno a los $2.023. Las curvas de mercado, por su parte, muestran una devaluación implícita más estable en torno a 1,5% TEM, mientras que los futuros de dólar en A3 la ubican entre 30 y 40 pbs por encima en los próximos meses.

Por el lado de tasas, el REM espera una TAMAR de bancos privados de 22,75% TNA para junio (TEM 1,87%), y de 22,1% TNA para diciembre, prácticamente sin cambios relevantes frente al relevamiento previo. En cambio, las tasas forward implícitas en LECAPs muestran mayor volatilidad: parten por debajo del REM en junio, pero luego se ubican por encima en varios tramos de la curva, con un pico hacia septiembre. El mercado parece incorporar incertidumbre en el tramo medio de la curva en pesos que coincide con el tercer trimestre en el que estacionalmente cae la oferta de divisas.

Durante mayo, el Índice de Confianza en el Gobierno de la UTDT volvió a caer, aunque a un ritmo mucho menor que en abril: disminuyó -1,6% m/m hasta 1,99 puntos, consistente con un nivel de aprobación del 39,8%. En términos interanuales, el índice retrocedió -18,7%, mientras que la contracción acumulada desde fines de 2025 alcanza -19,2%. Para un mes 30 de gestión presidencial, el nivel del ICG es similar al que obtuvo el gobierno de Mauricio Macri (2,04) y superior al registrado por A. Fernández (1,40). En términos geográficos, el mayor valor volvió a observarse en el Interior, con 2,17 puntos (43,4%, -2,3% m/m), seguido por CABA con 1,91 puntos (38,2%, +2,1% m/m) y GBA con 1,65 puntos (33,0%, -1,2% m/m).

 

Perfomance Financiera

 

 

Mayo volvió a ser un mes positivo para los activos argentinos, en un contexto de mejores datos macro locales, continuidad de compras de reservas por parte del BCRA y balances que, en general, alcanzaron para alimentar el apetito por riesgo argentino: el Merval avanzó +12,8% m/m en USD CCL. La mejora estuvo liderada por bancos: BBAR (+27,9%), BMA (+23,7%) y GGAL (+18,4%). El driver no fue tanto que los resultados del 1Q26 hayan sido extraordinarios, sino que bastó con que no fueran negativos para sostener el rerating: el mercado tomó positivamente que los bancos mantuvieran expectativas de ROE de dos dígitos hacia adelante (entre 10 y 11% desde el 4% actual considerando últimos 12 meses), aclarando que la morosidad estaría tornándose más manejable. Todo, pese a que el crecimiento del crédito en términos reales todavía pareciera no traccionar.

En renta fija local, el desempeño también fue positivo en mayo, aunque más balanceado entre las distintas curvas. Los bonos CER avanzaron +3,82% m/m en USD CCL, los dollar-linked +3,01%, las letras y bonos a tasa fija +2,67%, los soberanos hard-dollar ley NY +2,65% y los soberanos hard-dollar ley Argentina +0,98%. La mejora respondió a una combinación de tasas en pesos estables, inflación a la baja, fuerte acumulación de reservas junto a expectativas de la obtención de financiamiento externo, y también tuvo lugar la aprobación de la segunda revisión del EFF que el país tiene con el FMI. En su conjunto, contribuyó a que el riesgo país comprimiera -46 pbs hasta los 493 pbs.

En los mercados internacionales, mayo fue constructivo: el S&P 500 subió +5,15% m/m, impulsado por semiconductores, software y compañías vinculadas a AI, mientras que el EEM avanzó cerca de +7,2% m/m, pese a que hacia el cierre del mes comenzaron a observarse salidas de flujos desde acciones emergentes, especialmente en Asia. En paralelo, el conflicto entre EE.UU./Israel e Irán siguió condicionando el precio de la energía: durante mayo hubo sucesivos ataques y represalias en la zona del Golfo, amenazas sobre el Estrecho de Ormuz y nuevas sanciones vinculadas a Irán, aunque el mercado mantuvo cierta expectativa de que Trump pudiera alcanzar un acuerdo diplomático que limite la escalada. El Brent opera actualmente cerca de USD 94/bbl, casi USD 10 menos que el mes previo.

El frente político estadounidense también empieza a ganar peso de cara a las elecciones legislativas de noviembre. La imagen de Trump se deterioró en mayo: Reuters/Ipsos mostró una aprobación de 35%, cerca de los mínimos de su segundo mandato, afectada por el encarecimiento de combustibles, el costo de vida y el conflicto con Irán. En línea con esto, las expectativas para las midterms lucen más desafiantes para los republicanos: los mercados de predicción asignan mayor probabilidad a un escenario de “Democrats Sweep” o, al menos, a una pérdida de la Cámara baja, lo que podría limitar el margen político de Trump durante la segunda mitad de su mandato.

 

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