Clima financiero: mejora el frente interno y ahora la coyuntura externa ayuda

Las amenazas a la estabilidad cambiaria se fueron diluyendo por medidas decisivas y un evidente cambio de humor en los mercados internacionales.

En el artículo “Reservas: hay munición suficiente” (Clarín, 14/4/2019) comparábamos el stock de reservas internacionales brutas contra los stocks de activos locales (plazos fijos en pesos o dólares, LECAPs y LETEs) que, ante un escenario de pánico extremo, podían “correr” hacia activos en el exterior o dólares billete. Surgía con claridad que el nivel de RI es estructuralmente de los más sólidos que tuvo el país para enfrentar una corrida cambiaria pero que las restricciones del FMI -no intervenir dentro de la banda de no intervención o hacerlo en dosis homeopáticas si se superaba el techo- no permitían al BCRA estabilizar el mercado de cambio.

Quince días mas tarde, el 29 de abril de 2019 y a un año de que comenzara la corrida cambiaria en Argentina, se anunció que el FMI había autorizado al BCRA a“intervenir” dentro de la “zona de no intervención”… Las Reservas ahora podían, además de mostrarse, usarse.

El mercado hizo la cuenta, tomo nota de la capacidad de fuego del BCRA y se serenó: el dólar cayó 5% desde 44,67 el viernes previo al anuncio a 42,45 a fin de junio. En tanto, la inflación acumulada de mayo y junio supera el 5%: el peso vuelve a apreciarse nuevamente en términos nominales y reales. La apreciación nominal del peso contribuye a atenuar las presiones inflacionarias que persisten en la economía como producto del traslado a precios de la gran devaluación (el precio del dólar subió 120% desde el inicio de la corrida hasta el anuncio del 29 de Abril).

El principal riesgo para el mercado de cambios cuando las Reservas son robustas es, como siempre, el contexto externo. Pareciera que este riesgo es hoy bastante mas bajo. Por varios motivos: 1. Antes de la última reunión de la Reserva Federal de los Estados Unidos anterior al inicio de la corrida en Argentina, el mercado asignaba un 80% de probabilidades de que la tasa americana subiera entre 150 y 175 pb; 2. EEUU amenazaba con una guerra comercial contra China; 3.La tensión con Corea del Norte escalaba a niveles sin precedentes desde la guerra que separó en dos a la península; 4. Hoy el mercado asigna un 60% de probabilidades a que la FED baje las tasas unos 50 bp en su próxima reunión del 18 de septiembre; 5. En la reunión del G20 que acaba de concluir, Estados Unidos puso un impasse a la guerra comercial con China y su presidente pisó por primera vez desde la guerra el suelo de Corea del Norte en una rápida y amistosa visita.

Los contrastes son fuertes. Los bonos del tesoro americano a 10 años rinden menos que 2%: la liquidez mundial parece salir del estado de alerta y deja de buscar refugio en EE.UU. para buscar mejores rentabilidades en los países emergentes, cuyas bolsas comenzaron a recuperan valor. Los precios de los commodities comenzaron también a subir. Pero Argentina ha tenido grandes noticias propias: fue reclasificada por el MCSI pasando de país de frontera a emergente y acaba de aprobarse una tratado de comercio entre el Mercosur y la Unión Europea.

En en orden local, ya van nueve meses de cumplimiento de la meta monetaria; la inflación esperada para los últimos meses del año sería inferior a 2% y cayendo; las tasas de interés comenzaron lentamente a bajar (siempre con la prudencia de no generar inestabilidad cambiaria); comenzaron a publicarse los primeros índices que exhiben mejoras en el nivel de actividad; la balanza comercial comienza a tener saldo positivo y en 2019 habría un leve superávit fiscal.

Mucho ha sufrido el país en términos de recesión, desempleo y aumento de la pobreza como para tirar todo este sacrificio por la borda, gane quien gane las elecciones, justo cuando comienza a recomponerse la situación en un contexto internacional mas favorable.

En resumen, la mayor tranquilidad en el frente interno apoyada por el mejor clima internacional para mercados emergentes han devuelto cierto atractivo a los activos argentinos que habían sido muy castigados por las incertidumbres reinantes en ambos frentes, por lo que se ha comenzado a percibir nuevamente cierto interés en apostar a una recuperación de los precios en nuestro país en un contexto de costo de oportunidad de las alternativas de inversión de las que hoy disponen los inversores.

Por Alejandro Henke, Director Ejecutivo de Proficio Investment.

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