Ganapolsky, Presidente de Proficio: “las tasas negativas llegaron para quedarse”

Para entender al mundo inversor en este momento de incertidumbre económica, BANK MAGAZINE dialogó con con un conocedor del tema, Eduardo Ganapolsky, Presidente de Proficio Investment. En este sentido expone las dudas que se plantean en el mercado respecto a las prioridades que se están estableciendo en las medidas tomadas. Qué sucederá con dólar e inflación.

Por Mariano Jaimovich

-¿Cómo analiza el contexto actual?
-En estos días tanto el mercado local como el internacional presentan altos niveles de incertidumbre. A nivel local, existen dos grandes fuentes de incertidumbre conectadas entre sí, que son el proceso de reestructuración de la deuda y la definición del programa económico del Gobierno. A nivel internacional, si bien el trade-war ha ido pasando a un segundo plano, los principales temas del año son las elecciones en Estados Unidos y la implementación del Brexit. También se ha sumado al reciente brote de coronavirus que le agregó mayor volatilidad al mercado en estos días.

-¿Qué inversiones están recomendando para este momento?
-A pesar de la incertidumbre reinante, vemos que el crecimiento global se está acelerando este año, sobre todo en los países emergentes. Creemos que el sesgo de la política monetaria de la Fed y de los principales bancos centrales seguirá siendo blando, por lo que esperamos que el escenario de tasas bajas continúe algún tiempo más. En este escenario, priorizamos el equity sobre la renta fija y volvemos a estar optimistas con los mercados emergentes, después de dos años malos en términos relativos. En Argentina, con un horizonte largo, y para quienes tienen alta tolerancia al riesgo, estamos recomendando ir armando una posición en equity, en tanto como trade de corto plazo vemos atractivos algunos bonos soberanos en pesos de corta duration.

-¿En qué están invirtiendo las empresas la liquidez?
-De muy corto plazo, la liquidez la mantenemos en pesos, por ejemplo cauciones, bonos soberanos muy cortos y algunos corporativos que han empezado a emitirse nuevamente. Más allá del segundo semestre, seguimos con las posiciones dolarizadas ante el contexto de incertidumbre que se genera con el proceso de renegociación de la deuda.

-¿Cómo imagina que se comportará el dólar con las medidas del Gobierno?
-El dólar oficial suponemos que va a estar en estos niveles por algún tiempo más, contenido por el cepo y el superávit comercial. El dólar libre, en sus diferentes versiones, estimamos que seguirá su recorrido alcista acompañando el sendero de la inflación. Esperamos que la inflación siga en los niveles actuales durante el primer semestre, producto de los acuerdos de precios, congelamiento de tarifas y otras políticas de ingresos. En el segundo semestre, dependerá en gran parte del resultado de la reestructuración de la deuda y cuán blanda sea la política del Banco Central.

-¿Y las tasas de interés?
-Las tasas nominales han bajado fuertemente, no así las expectativas de inflación, por lo que ya estamos viendo hoy tasas reales negativas. Estimamos que las tasas negativas han llegado para quedarse, ya que hace al fondo del modelo que quiere impulsar el Gobierno, con el consumo como locomotora de la economía. Para ello se necesitan tasas reales negativas de manera que la economía en su conjunto adelante consumo futuro y desahorre.

-¿Qué expectativas tiene el mundo inversor?
-La expectativa del mundo inversor se centra en lo inmediato en lograr un buen acuerdo de renegociación de deuda para ambas partes. Los inversores buscan la sostenibilidad de la deuda tanto como el Gobierno, pero aun no encuentran definiciones precisas sobre cómo el gobierno planea lograrla.

Las primeras señales no han sido muy convincentes porque, más allá del fuerte ajuste fiscal, el mercado no ve cómo Argentina va a retomar rápidamente el sendero de crecimiento de largo plazo. Para crecer el mundo entiende que necesitamos inversión, pero las recientes medidas económicas han creado incentivos que desalientan la inversión, como el incremento de la presión tributaria, la doble indemnización y algunos cambios en el ambiente regulatorio.

Claramente, el mercado preferiría ver menos consumo público y privado, más ahorro y más inversión. Un buen resultado fiscal actual más un boom de consumo no les asegura a los inversores que el país pueda generar los recursos futuros que necesita para el pago de su deuda, por más reducida que pudiera haber quedado luego del acuerdo. Más que la quita o la prórroga, los inversores quieren entender cómo va a estar creciendo Argentina en los próximos años y cuál va a ser su capacidad de pago.-

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